Óssos... Osos... Bears, per Rita Gómez

Recommended Books

Travels Other
El Parc Animalier de Casteil
Written by Adolf   
Friday, 20 August 2010 11:22
There are no translations available.

 

parc animalier de CasteilUn dels llocs on podem veure animals a Europa, que no siguin els clàssics Zoos, són les reserves o parcs d'animals o parcs de la natura -els noms varien segons la originalitat dels seus propietaris- que trobarem escampats per tota la geografia europea.

Són centres que gestionen fauna, situats sobre grans superfícies de terreny en les que es conserven les característiques de la zona: vegetació mediterrània, vegetació atlàntica, aiguamolls o altres.

Adapten, en la mesura del possible, els hàbitats naturals als hàbitats de cada espècie i alguns d'ells s'han especialitzat en la fauna de la zona, com l'Alpenzoo d'Innsbruck, que només mostra espècies alpines.

Es visiten seguint uns circuits assenyalats, a peu o en vehicle, que moltes vegades incorporen altres centres d'interès com pot ser la flora de la zona, els insectes, els ocells...

Hi ha espais per a la petita fauna domèstica, adreçats als més petits.

S'hi fan moltes activitats educatives adreçades a tota mena de visitants.

parc animalier de CasteilI els més grans, que acullen el nombre més important d'animals (com Sigean, que en té prop de 4000) no tanquen cap dia de l'any.

Prop de casa, de vegades molt a prop, segur que en tenim algun. I pot ser una bona opció per passar un dia d'esbarjo, fent fotografies i observant animals.

Res a veure amb l'observació dels animals en llibertat, és cert. Però davant les immenses dificultats de poder gaudir dels óssos, llops, linxs boreals, daines, cérvols.. en el seu hàbitat natural, els parcs d'animals apropen els visitants a éssers vius que d'altra manera mai veurien.

Aquest estiu he visitat el Parc Animalier de Casteil, al peu del Canigó, que acull espècies de tots els continents en espais dignes i força adaptats a les necessitats de les bèsties i al que són els seus ambients més o menys "naturals"... encara que molts d'aquests animals deuen ser excedents de zoos i de ben segur que no han viscut en llibertat mai de la vida.

En una superfície de 20 Ha i al voltant d'un circuit de 3,5 quilòmetres s'hi poden contemplar óssos bruns, gossos-llop de Saarloos, isards, muflons, daines, yacks, watussis, rens, dromedaris, cérvols, emús, linxs boreals, lleons i micos.

També hi ha una petita granja on s'acull aviram domèstic divers, i un tancat amb cabres nanes al que els petits hi poden accedir.

parc animalier de CasteilEn cada recinte hi ha un cartell informatiu que dóna dades sobre els animals residents de manera clara i concisa.

Em va cridar l'atenció, especialment, una petita sala que anomenen "aula pedagògica" dedicada a l'ós bru i on, mitjançant informació gràfica, es comenta la presència del plantígrad en el Pirineu i es parla del seu estatus actual.

Si la presència d'aquests animals en aquest espai pot servir per desvetllar consciències, per alertar als visitants sobre el perill real de l'extinció d'aquests éssers en llibertat, per apropar-los més a altres formes de vida, per fer-los néixer o créixer sentiments positius envers els "altres" animals, la seva captivitat tindrà un sentit.

Tot depèn dels ulls amb què els visitants se'ls mirin, de l'atenció que els dediquin i de si, en algun moment, poden arribar a llegir en el fons de les seves pupil•les un S.O.S. silenciós i indeleble.

 

Last Updated on Friday, 20 August 2010 11:50
 
Marruecos, el último reducto del oso del Atlas
Written by Rita   
Wednesday, 06 May 2009 17:03
There are no translations available.


Imagen del oso del Atlas según la Enciclopedia delle especie estinteHace unas semanas surgió la ocasión de viajar a Marrakech y aunque en África ya no queda ningún rastro de los osos que vivieron ahí hasta la segunda mitad del siglo XIX, siempre es interesante conocer otros lugares, otros mundos.

Así que antes de la partida recuperé, de entre otras historias publicadas en la  Enciclopedia delle specie estinte de David Day, la historia del desaparecido para siempre Oso pardo del Atlas.

Herodoto de Halicarnaso (484-425 a.C), el geógrafo e historiador griego autor de la primera gran descripción del mundo antiguo, hablaba ya en sus textos del “oso líbico”, una subespecie de oso que poblaba en aquellos tiempos todo el norte de África y extendía sus dominios hasta Asia Menor.
También lo hicieron escritores del Imperio romano, como Virgilio, Juvenal y Marcial quien en su  Liber spectaculorum relataba la construcción del Anfiteatro Flavio o Coliseo, y cómo en el año 61 a.C. se sacrificaron allí 100 osos mandados traer de Numidia por Lucio Domicio Ahenobarbo, cónsul y edil curul (encargado de organizar las fiestas en la arena), juntamente con leones del Atlas, también desaparecidos de la faz de la tierra en la actualidad.

Este oso africano vivió hace miles de años en el norte del continente, desde Túnez hasta Marruecos, sobre todo en la cordillera del Atlas. Ocupó extensos territorios cuando el paisaje era verde, con abundantes bosques de pinos y otras coníferas y cuando la población del Imperio romano debió ser  de unos 88 millones de habitantes.

La deforestación implacable de extensísimos territorios para proveer de madera a los astilleros que construían las naves romanas y los imparables nuevos asentamientos de colonos que arrasaron los bosques para transformarlos en prados para la cría de ovejas y cabras acabaron por transformar una África verde en un desierto sin capacidad de regeneración que entró en una dinámica de degradación ambiental imparable. Las dunas se adueñaron del paisaje y la desertización empezó su trabajo.

Los osos del norte de África se retiraron a las montañas repitiendo la misma historia que en todo el planeta: los humanos se apropian de un lugar, lo arrasan y lo destruyen y la vida salvaje que se salva de sus acciones directas o indirectas y de la presión demográfica y territorial debe buscar un lugar donde sobrevivir, generalmente montañas remotas y momentáneamente solitarias.

Marrakech, 1.5 millones de habitantes y en expansiónY eso fue lo que hicieron los osos africanos: refugiarse en la cordillera central del Atlas marroquí  que se extiende hasta el sur del país y que tiene cumbres de hasta 3000 metros, con bosques de pinos, cedros y robles. Y también en los montes de la vecina Argelia.

Ahí resistieron con relativa tranquilidad hasta que llegaron los humanos con sus armas de fuego y la masacre continuó.

Las referencias de la presencia de los últimos osos del Atlas son dispersas y a veces poco contrastadas. Jean Louis Poiret, un naturalista y botánico francés del S.XVIII , refirió que un beduino le ofreció una piel fresca de oso cuando recogía muestras en el Atlas.

En 1830 el rey de Marruecos, que mantenía en cautividad un ejemplar de oso en su palacio, hizo capturar a otro animal vivo y lo cedió al zoo de Marsella.

Pero no será hasta 1841 que la comunidad científica aceptará la existencia de una subespecie de oso pardo del norte de África, cuando Crowther realizó un estudio científico de un ejemplar que había sido cazado a 40 km del Atlas y determinó que era diferente de los llamados osos sirios. Según sus palabras “ la hembra adulta es más pequeña que la hembra del oso negro americano, con la cara más corta y más ancha, aunque su morro es largo y los dedos de las patas y sus garras son muy cortos para tratarse de un oso, aunque éstas últimas son particularmente fuertes. El pelaje es negro o negro-castaño, con pelos de unos 10-13 cm, el vientre rojizo y el morro muy negro. En esta zona este oso es considerado una especie rara que se alimenta de raíces, bayas y fruta. No se avista con facilidad y todo el mundo afirma que es un tipo de oso muy diferente a los demás.”
Fue en este momento y con estos datos que la Sociedad Zoológica de Londres catalogó científicamente al oso del Atlas como Ursus arctos crowtheri.

Hacia 1870, treinta años después, se le dio oficialmente por desaparecido.

Las montañas de Marrakech, el último reducto del osoEn Marrakech no hay nada que recuerde a los osos del Atlas. Así como en otros lugares iconos, imágenes, totems, artesanía o toponimia nos refieren su presencia y/o ausencia, en esta capital tan cercana al Atlas, fundada en el siglo XI y que debió tener alguna relación con esta especie tan emblemática, no hay ni un solo indicio que sacuda la conciencia del viajero y que nos haga reflexionar sobre nuestro papel de meteorito implacable hacia las otras especies.  

No he visitado el Atlas. Pero sé que de la antigua presencia del magnífico animal en estas tierras los únicos restos que se conservan son mosaicos romanos o fósiles encontrados en muchas cavernas de la región. Nada más, y nada menos.

Quizás en alguna de las historias que los contadores de cuentos de la plaza Jemaa el Fna relatan en voz alta se recuerde al bello animal. Quizás alguna de las piezas musicales que viajan por el aire acompañadas de sonidos de percusión cuenten alguna historia del oso del Atlas, pero creo que no.

El Ursus arctos crowtheri ya no tendrá una segunda oportunidad sobre la tierra. A las generaciones posteriores a su desaparición nos han robado la posibilidad de contemplar su belleza, su fuerza, su extraordinaria adaptación a un medio, su majestuosidad salvaje.

¡Ojalá las generaciones futuras no tengan que recordarnos como los causantes de más desapariciones, de más biocidios, de más extinciones!

Last Updated on Wednesday, 06 May 2009 17:33
 
Latitud 80ºN, la banquissa polar
Written by Rita   
Thursday, 10 July 2008 09:15
There are no translations available.



ImageAra fa 5 anys vaig poder viatjar fins l'Oceà Àrtic, latitud 80º, per gaudir contemplant el que era una immensa extensió de gel que la nostra vista no podia abastar. Anàvem amb un vaixell trencaglaç i tot i que la intenció era poder rodejar les illes Svalbard i retornar a Longyearbean, al punt de latitud 80 l'imponent vaixell va ser incapaç d'esquinçar la gruixuda capa de gel i vam haver de tornar enrere.

Les maniobres de trencament del gel són especialment espectaculars per als aventurers profans i per als novells viatgers. El vaixell, amb els motors a la màxima potència, envesteix la placa contínua de glaç, que pot tenir un gruix de 6 metres o més...

Amb la quilla blindada intenta esquerdar la banquissa, esberlar-la com la closca d’una síndria, i d'aquesta manera obrir un camí líquid per on anar avançant.

Last Updated on Friday, 13 February 2009 09:29
Read more...
 
Del llac Baikal a Moscou en el Transsiberià
Written by Rita   
Saturday, 06 October 2007 08:57
There are no translations available.



Hi ha llocs que desperten en el viatger una atracció màgica, gairebé irracional, lligada a moments de la vida que s'amaguen en un racó de l'ànima i que de sobte, sense saber quin és el ressort que els empenta cap a fora, apareixen un dia de nou i et reclamen.

Això és el que em va succeir amb Irkutsk i el Llac Baikal, al sud de Sibèria. Sense saber-ho, Jules Verne i la seva novel·la Miquel Strogoff m'havien obert una porta a un món llunyà i fantàstic, amb la història plena d'aventures del viatge que duu el protagonista de Moscou a Irkutsk en 3 mesos i 20 dies.

Volia travessar els Urals, viatjar per les estepes siberianes, veure l'immens Ienissei, gaudir amb extensions sense fi de boscos... M'imaginava Irkutsk, l'elegant capital asiàtica, comparada en el seu moment amb París, plena d'història i d'exotisme, de cultura i de tradicions.

I m'atreia també la immensitat del llac Baikal, Patrimoni de la Humanitat, un autèntic museu de l'evolució.

I l'aventura de viatjar en el Transsiberià, el ferrocarril que fa el recorregut més llarg del món.

Last Updated on Friday, 13 February 2009 10:06
Read more...
 


SUBSCRIBE TO THE BLOG

 

icona RSS via RSS

icona mail via email

 

  • An Image Slideshow
  • An Image Slideshow
  • An Image Slideshow
  • An Image Slideshow
  • An Image Slideshow
  • An Image Slideshow
  • An Image Slideshow
  • An Image Slideshow
  • An Image Slideshow
Ulti Clocks content