. A pocos días de la nueva temporada de caza del oso negro en muchos estados de USA, The Humane Society of the United States ha hecho públicas imágenes grabadas clandestinamente en las que se muestra una de las prácticas habituales por parte del colectivo depredador para entrenar a sus perros.
Le llaman "oso de cebo" o "bear baying" y consiste en atar a una estaca dentro de un cercado a un oso negro cautivo, al que previamente le han arrancado las garras y extirpado los colmillos, y soltar en diferentes turnos a sus perros de caza para que le acosen y le ataquen. El oso no puede defenderse y soporta, durante las horas que dura "el evento", las agresiones, los ataques, los mordiscos y el estrés de no poder huir de sus acosadores. Es un entrenamiento para las jornadas que se avecinan, en las que cientos de descerebrados saldrán a los bosques armados con potentes armas con la finalidad de saciar su instinto depredador neolítico, no controlado ni superado, y disfrutar poniendo fin a la vida de seres vivos inocentes para convertirlos en "trofeos". Ya se sabe que, como dijo un personaje de estos, "si no existiéramos los cazadores tendríamos que llenar el monte de veneno". Esta práctica del "bear baying" con presencia de público es habitual en Carolina del Sur, como muestra el video de la Humane Society(http://www.humanesociety.org/news/news/2010/08/bear_baiting_082310.html), aunque es de todos sabido que en muchas zonas rurales estos entrenamientos de perros para la caza del oso se han realizado y se realizan habitualmente sin espectadores. Los osos negros son animales solitarios, silenciosos y tímidos. Cuando se sienten amenazados y no pueden huir, reaccionan alzándose sobre sus patas traseras y gruñendo. Pueden cargar contra la amenaza en una carrera muy rápida, baten sus mandíbulas a gran velocidad y emiten sonidos graves. Estos osos que se utilizan como carnaza han sido capturados de pequeños en el bosque, seguramente después de haber matado a sus madres, y son mantenidos en cautividad en condiciones precarias toda su vida, para ser utilizados como cebo en estos entrenamientos para perros. Los responsables de estas prácticas son organizaciones y clubes de caza que aprovechan la falta de normativa sobre esta actividad para seguir con ella. No hay leyes que regulen la posesión de osos en cautividad, las condiciones en que deben ser mantenidos y tratados, la identificación de cada ejemplar, la cartilla sanitaria, registros veterinarios; ni mucho menos una reglamentación para controlar la práctica de la "bear baying". Una actividad que, como se puede ver en el video, es cruel y debe ser abolida. Muchas son las voces que claman a sus gobernantes sobre la necesidad de poner fin a esa actividad. Entre ellas la de expertos en etología y biología del oso negro como Lynn Rogers, que lleva 40 años estudiando a esta especie (http://www.bear.org). El biólogo de Minnesota ha declarado: "bear baying is a cruel 'tradition' that should be eliminated. This is my opinion and is obviously the opinion of the many Americans who have voted to outlaw bear baying, dog-fighting, and cock-fighting across the country." ¿Llegará el día en que la gente se entretendrá sin tener que recurrir a la tortura, el asedio, la caza, la captura, la persecución y muerte de otros seres vivos para "divertirse" y "liberar adrenalina"?
Porque cazar no es otra cosa que disparar a un animal con intención de asesinarle. Matar a un animal con premeditación y alevosía. Y contemplar su cadáver aún caliente y ensangrentado "a sus pies", creyéndose el más fuerte de la tribu, el más hábil, el "mejor". Y dejar imágenes de su barbarie para la posteridad.
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